Desde la comunidad educativa salesiana, la Escuela de Oficios Don Bosco,
potencia las capacidades de los jóvenes, preparándolos y brindándoles las
competencias necesarias para una actividad laboral estable. Con una propuesta
educativa basada en una formación integral, apunta a lograr la inserción social
y comunitaria de los adolescentes.
La finalidad de la Escuela, es favorecer y acompañar el crecimiento de los
adolescentes de la zona en que actúa. La formación procura que los jóvenes sean
conscientes de la realidad en que viven y capaces de transformarla críticamente
por medio de su trabajo y los valores comunitarios en favor de una mayor
justicia social.
Aborda diversos niveles de acción:
Socialización: Enseñando a trabajar grupalmente, creyendo en los otros y en el
trabajo, como una forma de servicio a la sociedad y de superación personal.
Formación y Capacitación: Trasmitiendo que todos somos capaces de aprender,
valorando las riquezas y talentos que cada uno tiene.
Orientación Personal y Familiar: Favoreciendo los vínculos familiares positivos
para que el adolescente se sienta acompañado y pueda generar su propio proyecto
de futuro.
Apoyo Afectivo y Espiritual: Promoviendo una vida afectiva rica, sana y
equilibrada. Creando instancias apropiadas para ello con el dialogo y las
actividades comunitarias.
Proponiendo a Jesús como el amigo que ayuda a caminar y muestra a Dios presente,
a través del modelo de Don Bosco y el carisma Salesiano.
Esparcimiento y Recreación: A través de paseos, campamentos y diversos deportes,
los chicos y educadores encuentran, espacios de recreación indispensables para
el conocimiento mutuo. Por medio del juego aprenden a disfrutar y a desarrollar
el espíritu competitivo en el mejor de los sentidos.
Salud y Cuidado Personal: Atendiendo la problemática de la salud y los procesos
específicos de los adolescentes, la Escuela estimula los hábitos de alimentación
adecuados y diversos aspectos de la higiene y el cuidado personal.
Inserción laboral: Se busca que los egresados puedan aplicar las competencias
adquiridas en forma práctica, ingresando formalmente al mercado laboral. Para
facilitar dicha inserción, la Escuela realiza una orientación y seguimiento que
contempla: tomar contacto con empresarios y posibles empleadores; presentación
de referencias de los egresados. Compartir informes sobre su desarrollo laboral
una vez que están trabajando. Sugerencias al joven o a la empresa para mejorar
la relación empleado/empleador.
Participan aproximadamente 200 adolescentes de ambos sexos, con edades entre 12
y 17 años.
Brinda la posibilidad de cursar, carpintería, gastronomía, electricidad, corte y
confección. Estos cursos tienen una duración de tres años.
El plan de estudio consta de materias técnicas como talleres, tecnología, dibujo
y matemáticas; así como también materias de formación humana: formación social,
educación para el amor, formación cristiana, comunicación y expresión.
Para poder ingresar y ser parte de esta propuesta los interesados deberán tener
entre 12 y 15 años de edad y primaria completa.