“Lo nuestro empieza como jugando allá por el año 81,
reuniendo los fines de semana a la muchachada que tenia entre diez y quince
años que trabajaba en la calle lustrando zapatos, cuidando coches o
vendiendo cosas en los ómnibus. Ahí tomo el nombre TACURU, porque así se
llama una hormiga pequeña y trabajadora. Reuníamos a los gurises para jugar,
darles catequesis o tener algún momento de formación y merienda”. Con
esas palabras, el entonces director de esta presencia salesiana, SDB comenzó
su exposición con motivo de recibir el premio a los Derechos Humanos por
parte de
la Comisión de Derechos de
la Junta Departamental
de Montevideo en el año 1995.
La Zona (+)
La presencia del Movimiento Tacurú (obra social salesiana) esta inserta en
una zona suburbana de la ciudad de Montevideo que presenta como principal
característica la precariedad de recursos materiales disponibles para la
supervivencia cotidiana de su gente. Como espacio cultural presenta además,
una fisonomía particular, ya que allí se agrupan personas llegadas desde
diferentes lugares de la ciudad con practicas culturales propias que generan
a la interna del mismo una mezcla de identidades que enriquecen la tarea
educativa y social que se desee emprender. Como zona sufre la discriminación
y el estigma social de la exclusión, asociando a su población muchas de las
veces, a practicas de supervivencia no aceptadas por la sociedad en su
conjunto, hecho que determina la disminución de oportunidades para una vida
digna.
Podemos decir que en esta zona vive una población joven que encuentra
escasos lugares donde poder expresar y desarrollarse. Con escuelas
superpobladas, carencia de espacios deportivos y recreativos y ausencia de
suficientes ofertas de formación para el trabajo, Tacurú se transforma en
una importante respuesta para su crecimiento.
Los Proyectos (+)
Movimiento Tacurú esta presente en dos obras ubicadas sobre la calle
principal de la zona Br. Aparicio Saravia y prácticamente en ambos
extremos de su área de influencia.
Volcada hacia el oriente se encuentra la Escuela de Oficios Don Bosco
que ofrece cursos gratuitos de capacitación en carpintería, cocina,
corte y confección, electricidad e informática a mas de 240 adolescentes
que culminada la escuela primaria continúan su formación curricular en
la misma. Dicho espacio formativo es el único presente en la zona de
inserción de nuestra organización.
En sentido contrario a la misma, encontramos en el otro extremo del
barrio La Casa Tacurú que brinda oportunidades de socialización y
formación en valores, para niños, adolescentes y jóvenes de la zona.
Dentro de ella se desarrollan El Oratorio Festivo y Centro Juvenil que
durante los fines de semana convocan a mas de 120 niños y jóvenes
nucleados a partir de la actividad pastoral donde se privilegia lo
asociativo recreativo completando y madurando los compromisos
apostólicos.
En tanto que en el resto de los días de la semana funcionan los
Proyectos de Apoyo Pedagógico, Escuela de Deportes, Tupambae y Casa
Joven nucleando a mas de 350 niños y adolescentes, que conjuntamente con
el Proyecto de Acompañamiento Educativo Laboral que integra a mas de 500
jóvenes mayores de 18 años, conforman el universo de acciones y
estrategias educativas, laborales y sociales llevadas adelante por
nuestra organización con el objetivo de transformar la vida, en una
oportunidad.
Para cumplir con dicho objetivo se integran además a la propuesta
institucional múltiples talleres de formación en oficios que nucleados
en el Centro de Capacitación intentan brindar una formación a
adolescentes y jóvenes vinculante y necesaria para su integración al
mercado de trabajo local.
Toda la formación de niños y jóvenes es llevada adelante por una
comunidad educativa pastoral preparada para el trabajo en contextos de
alta vulnerabilidad social. El conocimiento de la realidad abordada y el
compromiso establecido con los procesos de cambio, nos permiten
resignificar situaciones de vida con practicas educativas innovadoras
que fortalecen la identidad personal de nuestros jóvenes y de su
comunidad.s en el Centro de Capacitación intentan brindar una formación a adolescentes y jóvenes vinculante y necesaria para su integración al mercado de trabajo local.
Toda la formación de niños y jóvenes es llevada adelante por una comunidad educativa pastoral preparada para el trabajo en contextos de alta vulnerabilidad social. El conocimiento de la realidad abordada y el compromiso establecido con los procesos de cambio, nos permiten resignificar situaciones de vida con practicas educativas innovadoras que fortalecen la identidad personal de nuestros jóvenes y de su comunidad.
Proyectos de inserción social y educativa actualmente en ejecución (+)
|
NOMBRE DEL PROYECTO
|
POBLACIÓN OBJETIVO
ATENDIDA
|
BREVE DESCRIPCIÓN
|
FINANCIAMIENTO
|
|
Escuela de oficios Don Bosco
|
240 muchach@s de entre 13 y 18
años
|
Formación personal
y capacitación en oficios (carpintería, corte y confección,
electricidad, gastronomía)
|
INAU
|
|
Apoyo Pedagógico
|
50 escolares menores de 13 años
|
Apoyo personal y
familiar a efectos de construcción identitaria procurando que el
niñ@ no haga abandono de la escuela
|
INAU
|
|
Casa joven
|
50 adolescentes de ambos sexos menores de 18 años
|
Espacio para la
convivencia, la conformación de identidades,
la inclusión social en otros espacios (escuela, liceos,
UTU.)
|
INAU
|
|
Oratorio Festivo
|
120 niñ@s de
8 a 14 años
|
Propuesta
recreativo formativa
|
Comunidad
Salesiana
|
|
Centro Juvenil
|
50 jóvenes de ambos sexos
de entre 15 y 20 años
|
Grupos de
asociación libre con objetivos de nucleamiento y desarrollo
|
Comunidad
Salesiana
|
|
Proyecto de Tupambae
|
50 adolescentes de entre 15 y 17 años
|
Espacio de
formación a través del uso del trabajo como herramienta
educativa comprendiendo cursos complementarios de capacitación
en oficios
|
INAU
|
|
Proyectos de acompañamiento
Educativo laborales
|
500 jóvenes de ambos sexos de entre 18 y 26 años
|
En el marco de
formación personal a través de experiencias laborales se
desarrollan trabajos grupales, y capacitación en oficios
|
IMM – Ministerio
de Deporte, AEBU, Cooperativa Bancaria
y empresas particulares
|
|
Centro de Capacitación
|
Dirigido a toda la población de ambos sexos integrada al
proyecto de acompañamiento educativo laboral
|
Espacio cuyo
principal objetivo es la adquisición de competencias específicas
y el afianzamiento de competencias básicas que permita a
l@s jóvenes contar con mayores
elementos a la hora de insertarse y mantenerse en el mercado
laboral
|
Quienes financian
los diferentes proyectos, existiendo experiencias de
autofinanciamiento a través de aportes propios y producción.
|
|
Escuela de Deportes
|
200 niños, adolescentes y jóvenes desde los 5 años.
|
Espacio de
socialización y educación a partir del desarrollo de prácticas
sistemáticas de educación física y deportes
|
A partir de
colaboraciones, rifas, espectáculos y otros aportes.
|
|
Proyecto de
Fortalecimiento Educativo
Fundación ABN
|
Niños Jóvenes
y Educadores del
Movimiento
|
Mejora de los
aspectos educativos y formativos de los niños jóvenes y
educadores de la organización
|
Fundación ABN
|
Propuesta pedagógica (+)
La propuesta pedagógica salesiana propone al niño-joven como centro
de todo el proceso educativo y al ambiente comunitario y familiar como
un factor fundamental de transformación y cambio.
El estilo de abordaje socio educativo institucional intenta, en el
trabajo sobre un contexto de alta vulnerabilidad social, captar la
integralidad de aspectos que conforman y condicionan su vida y en
función de su complejidad y de la multicausalidad de las problemáticas
sociales que los afectan y en las cuales sobreviven, dar respuesta a
dichos problemas generando espacios de intercambio y crecimiento
habilitantes para la modificación sustancial y paulatina de los mismos.
La clave de la intervención, para el Movimiento Tacurú, esta puesta en
la centralidad de la relación pedagógica entre el joven, tal como es y
el educador, el primero como protagonista de los cambios y el segundo
como aquel que acompaña en profundidad los mismos.
Tres claves sustanciales para interpretar la misma….
Para la institución hay tres pilares básicos sobre los cuales se debe
trabajar el acompañamiento del joven: “la razón, la religión y el amor”.
Estos tres recursos internos de la persona, estimulados y desarrollados,
garantizan el buen resultado de la experiencia educativa además de
brindar elementos estructurantes para afrontar la vida”. Trabajar sobre
la razón implica acompañar el camino de las motivaciones, de las
razones, del conocimiento de la realidad, de su comprensión y critica
constructiva. Ayudar a discernir con equilibrio, estimular la
responsabilidad, valorar las posibilidades del joven al proponer y
exigir el cambio.
Acompañar la dimensión religiosa lleva consigo creer en la fuerza
generativa y educativa del anuncio de los valores del evangelio. En
tanto que ambas deben necesariamente confluir en el Amor, es decir que
el joven se sienta querido. Es necesario que este recupere la confianza
en si mismo y en los que lo rodean, encuentre un apoyo para su esfuerzo
de organizarse y defender sus derechos, superando las condiciones
actuales de su vida.
Una opción de trabajo educativo que incluye la dimensión de género
Vale tener presente, en relación a la población con la cual trabaja el
Movimiento Tacuru, que la mujer en el barrio de inserción en el cual
trabajamos, tiene menos oportunidades de acceder a lugares de
socialización y puestos de trabajo, siendo el ámbito del hogar su único
espacio de legitimación.
Esto determina que la mayor parte de las veces quede relegada a las
tareas domesticas y de crianza de los hijos, condicionando en ausencia
de la figura paterna, la sostenibilidad del proyecto de vida familiar.
Para nuestra organización, la participación de hombres y mujeres en
condiciones de equidad dentro de nuestros proyectos, busca la
oportunidad de generar cambios en las estructuras sociales con rasgos
machistas, rompiendo “mitos” que colaboran en el mantenimiento de la
mujer ya excluida socialmente, en una segunda exclusión por su condición
de mujer.
Las tareas que se realizan son comunes a hombres y mujeres enriqueciendo
las posibilidades de ambos, dentro de la experiencia tanto de formación
como de trabajo. Los aportes mejoran sustancialmente las oportunidades
de integración social en términos que garantizan la igualdad de derechos
entre los sexos.
La participación: criterio de construcción de la realidad
Participar es tomar parte, es estar presente con “voz”, en los procesos
de empoderamiento y decisión sobre nuestra vida y la posible
transformación de la realidad social que nos convoca.
La situación de pobreza genera condiciones materiales y simbólicas que
discriminan a la mayor parte de la población atendida a vivir en
situaciones de alta vulnerabilidad y desconocimiento de oportunidades.
Por ello, las estrategias de nuestro proyecto buscan modificar las
condiciones que perpetuan el mantenimiento del statu quo y con el, la
exclusión sobre los procesos de cambio de nuestra sociedad.
Desde nuestro espacio impulsamos la participación conciente de niños
adolescentes y jóvenes en los procesos del total de experiencias socio
educativas desarrolladas, a fin de que, desde este ámbito, vayan
construyendo y ejercitando herramientas que puedan multiplicar luego en
el ámbito de su familia o comunidad.
Es así que, existen espacios especialmente construidos donde se
involucra al joven en la propia construcción de su realidad tales como:
la coordinación y supervisión de los grupos de trabajo, la participación
en espacios de análisis y búsqueda de soluciones a problemas de la
gestión laboral, educativa e institucional, la organización y desarrollo
de eventos u otras actividades asociativas o recreativas, entre otras.
Por ultimo es importante mencionar que dentro del proceso impulsado
destacamos la prioridad que para nosotros tiene el desarrollo y
promoción de los jóvenes en términos de poder ocupar nuevos roles que le
permitan el ejercicio responsable de una labor educativo formativa hacia
sus propios pares, pudiendo trascender dicho crecimiento al ámbito de su
vida personal y social.
Los jóvenes y la estructura de poder
Nuestra tarea educativa supone la promoción de aspectos habilitantes del
joven relacionados a la capacidad de gestionar sobre su realidad
acciones tendientes a modificarla. Dentro del mismo, la opción de que
los propios jóvenes ocupen espacios de liderazgo y poder en la
estructura jerárquica institucional es clave para la transformación de
un contexto donde se estructura un tipo de vinculo social que lo excluye
de los espacios de protagonismo y defensa de sus derechos.
El hecho de su participación en espacios de resolución y toma de
decisiones permite un ejercicio sistemático de análisis de la realidad
laboral y social suya y de sus pares asumiendo un rol de animacion de
procesos educativos grupales y personales, comprometiéndolo con los
objetivos organizacionales orientados a la búsqueda de la igualdad y
justicia social.
La experiencia nos indica que el camino realizado es el mas eficaz a la
hora de multiplicar un modelo educativo que reivindica las posibilidades
del mismo como un actor trascendente en los procesos de transformacion
de la cultura local y hegemonica.
Características de la zona de inserción de nuestro proyecto (+)
El área geográfica dentro de la cual desarrolla, hace 28 años, su
actividad el Movimiento Tacurú y sobre la cual impactan sus propuestas
educativas (fundamentalmente barrios Casavalle y Lavalleja según
nomenclator de la IMM), se caracteriza por presentar uno de los niveles
más altos de Necesidades Básicas Insatisfechas de la capital del país.
Esto significa que trabajamos directamente en una de las zonas más
empobrecidas de la ciudad, desde donde llegan jóvenes y familias con
situaciones de pobreza crítica hasta extrema, caracterizadas por el
escaso o nulo acceso a bienes y recursos sociales básicos como: el
trabajo, la educación, la salud, la vivienda, la alimentación u otros
servicios o productos necesarios a la vida de su gente.
Según información del ultimo censo INE 2004 la población de nuestra zona
de inserción alcanza para dicho registro un crecimiento significativo
que pasa para la zona del barrio Casavalle de 28937 a 36450 con un
porcentaje de variación intercensal del 26 % (uno de los registros de
crecimiento mas altos para la ciudad de Montevideo). Observada dicha
situación de acuerdo a cada CCZ obtenemos como resultado que para el CCZ
11 la variación poblacional pasa de 86467 habitantes para el año 1996 a
90675 habitantes para el año 2004 registrando una variación intercensal
de 4.9% en tanto que si miramos los resultados para el CCZ 13
encontramos que se ha producido para igual periodo una disminución
poblacional de 3.9% pasando de 86434 habitantes a 83041.
Al observar la distribución por edad en nuestra zona observamos que los
registros indican que se mantiene la estructura por edades
predominantemente joven en relación al resto de la población del
departamento. Continúa registrándose un porcentaje de niños importante
en relación al resto de la población local en tanto que para las edades
adolescentes y jóvenes se mantiene un porcentaje significativamente
superior al de sus pares del resto de la ciudad. Esta información
permite suponer la consolidación de la ruptura para esta zona del modelo
de comportamiento demográfico tradicional de nuestro país.
Si bien se registra para este ultimo periodo de tiempo la disminución de
la situación de pobreza de muchos uruguayos con el mejoramiento de
condiciones materiales y simbólicas de existencia, sigue siendo
importante tener en cuenta que la misma se concentra en zonas
periféricas de la ciudad de Montevideo, donde la presencia de niños
“infantilización del fenómeno” y mujeres “feminización del mismo”, es
una característica destacable de dicha vulneración.
Los datos obtenidos tanto por el Censo de población del año 2004 como
por la Encuesta Continua de Hogares siguen siendo significativos a la
hora de pensar en los recursos necesarios para el fortalecimiento del
crecimiento de niños jóvenes, adolescentes, mujeres así como también de
su inclusión social en las oportunidades brindadas desde diferentes
ámbitos de nuestra sociedad.
La zona no cuenta con recursos comunitarios o equipamiento suficiente
para atender necesidades importantes de la población del lugar como la
educativa sanitaria, recreativa en el lugar. Tampoco presenta
suficientes espacios para el desarrollo de actividades físicas.
Una de las características más observables de la realidad de esta
población en su relación con el trabajo esta dado por ocupaciones
laborales ligadas predominantemente al informalismo y la desprotección
legal que asciende a 47,9% de los que trabajan. En términos generales
los jóvenes en esta zona de forma mayoritaria ni estudian ni trabajan
por múltiples opciones que luego profundizaremos, presentando
actualmente según el ultimo informe de empleo de INE una relación para
el periodo jul - set 2009
Menores de 25 años de 38,6% empleados
Mayores de 25 años 64,5% de empelados
Otro aspecto destacable del escenario de pobreza en el cual trabajamos
es la natalidad infantil- maternidad adolescente que adquiere
características destacables ya que el 9,4% de las madres del lugar son
mujeres menores de 17 años.
Desde lo subjetivo los jóvenes refieren, al valorar el aspecto material
de sus condiciones de vida: vivienda, medio ambiente, etc., vivencias de
desprotección y precariedad, así como también, el sentimiento de “aquí
no hay lugar” y con ello el miedo de una inminente expulsión. Aunque
encontramos una gran heterogeneidad de situaciones, lo mas general nos
indica que viven en condiciones que no presentan factores aseguradores
que garanticen el desarrollo adecuado de su existencia.
En este contexto de carencialidad la familia vive graves problemas en su
encuadre no pudiendo sostener por los múltiples problemas que la
atraviesan los requerimientos históricos de funcionamiento asignados
socialmente. En general se caracterizan por ser ampliadas, con figuras
parentales rotativas que no cubren adecuadamente las funciones internas
requeridas por sus miembros, en roles con diferente nivel de permanencia
y aportación, creando todo tipo de problemas entre sus miembros:
parentalizacion de los miembros, desdibujamiento de los roles,
conflictos comunicacionales importantes, aparición de síntomas
relacionados a problemas de comportamiento sicosociales, de adaptación y
otros.
A esta realidad familiar se suma una realidad relacional para la zona
donde se expresan con importancia los fenómenos de violencia en sus
diferentes expresiones. Respecto a la situación de violencia podemos
decir que la misma se presenta como una característica natural en este
espacio, siendo padecida sobre todo por las mujeres y los niños,
sometidos en relación de dependencia por motivos económicos como
emocionales a la figura parental masculina.
La mujer, mujer pareja, mujer madre, al ser el único referente afectivo
significativo en la vida de sus hijos que permanece constante durante
todo su crecimiento, es quien determina por ausencia de oportunidades,
la continuidad del circulo de pobreza en el que ha crecido, consolidando
un escenario en el que es necesario introducir herramientas favorables
para el cambio de sus condiciones de vida.
Como institución, comprometida con la transformación de esta realidad,
trabajamos intentando modificar hace mas de 28 años, en el proceso de
crecimiento de los jóvenes, los impactos de la exclusión material y
humana así como también, el sufrimiento que genera la vivencia y
perpetuación de la misma. Desde éste contexto con una perspectiva que
respeta su identidad y las características de la etapa de vida que
transitan potenciamos el protagonismo de estos jóvenes y su compromiso
en la transformación de su historia y la de su medio.
Límites de la zona de inserción de nuestro proyecto (+)
Nuestra organización se encuentra ubicada en la periferia de la
ciudad de Montevideo trabajando desde hace 28 años en esta zona. La
delimitación geográfica para la intervención educativa y social de
nuestro Proyecto global está limitada por los arroyos Casavalle y
Miguelete como accidentes naturales, y por las calles Bvar. Batlle y
Ordóñez, Gral. Flores, Av. Aparicio Saravia, Av. San Martín, Cno.
Mendoza hasta Av. De las Instrucciones.
Trabaja con niños y jóvenes de múltiples asentamientos locales y a su
vez de las siguientes comunidades barriales: Marconi, Plácido Ellauri,
40 Semanas-Jardines de Behering, Lavalleja Norte, Unidad Misiones /Los
Palomares, Unidad Casavalle, San Vicente, 25 de Agosto, barrio
Municipal, Comunidad Padre Cacho, Cerrito, Sayago al sur, entre otros.
Barrios de la ciudad de Montevideo muy comprometidos, por la pobreza y
la carencia material, en sus condiciones de vida.
Historia de nuestra Organización (+)
Se puede considerar como población objetivo, en la teoría y practica
pedagógica de Don Bosco, a la “juventud pobre, abandonada y en peligro”
sobre el sustento de que para ayudar a los mismos hay que conocerlos y
comprenderlos.
El principio supremo del sistema preventivo , nombre que asigna a su
base teórica, sostiene que el joven debe sentirse querido, planteando
como modalidad fundamental en la tarea que se realiza, la presencia
educativa y cotidiana entre los jóvenes, con las siguientes
características: una presencia que es física (comunión en su vida y sus
intereses), fraterna (no autoritaria), activa (rica en iniciativas pero
sin sustituir la responsabilidad del joven), alentadora (despertando la
creatividad) y testimonial (transparencia en el manejo de los valores
por parte de los educadores).
Este sistema Educativo fue trasladado a los mas diversos países, siendo
valorado como eficaz para todo tipo de jóvenes pero “muy especialmente
allí donde no hay casi soporte del entorno familiar”.
Los Orígenes
Tacurú comenzó su historia en el año 1981. La idea surgió en la casa del
Noviciado Salesiano donde se formaban en ese momento 18 seminaristas y
cuyo director era el Padre Amílcar Visentini. Fue en ese año que a nivel
de los jóvenes novicios surge un proyecto de cara a la realidad de los
niños que trabajaban en las calles de la ciudad de Montevideo.
Desde hacia tiempo se hablaba de la realidad de los niños y jóvenes que
andaban por la calle vendiendo caramelos, trabajando como lustrabotas,
canillitas o andando en carritos. Se preguntaban si estos no eran los
sucesores de los albañiles, deshollinadores, que leían en la vida de Don
Bosco, aquellos que habían sido sus primeros destinatarios además de
cuestionar ¿aué estaban haciendo los salesianos por esos chicos?.
Luego de algunos encuentros, fueron clarificando la propuesta a medida
que iban contactándose con los gurises. ¿Cómo hacían esto? “teníamos
poco tiempo, solo los miércoles de tarde. Entonces nos íbamos a lugares
estratégicos: la salida del estadio si había partido de futbol, la Onda,
el Paso Molino, donde en un kiosco se vendían caramelos fraccionados en
bolsitas para los carameleros, entre otros. Nos arrimábamos a los
gurises, charlábamos con ellos, les hablábamos de un campamento, nos
presentábamos como podíamos, les dábamos una estampita de María
Auxiliadora y les pedíamos la dirección. Las respuestas eran diversas
pero, en general, positivas.
Una opción
Luego de transitar por varios barrios y lugares itinerantes: Millán,
buceo, Sayago, en 1985 se inicia la búsqueda de un terreno. La opción
era difícil porque o se conseguía en Sayago para que pudieran seguir
viniendo gurises de diversos barrios o se optaba por conseguirlo cerca
de un barrio, que seria sobre Aparicio Saravia, sabiendo que los otros
tarde o temprano dejarían de venir. Se evaluaron mucho, las diversas
posibilidades y finalmente se opto por conseguir un terreno cerca de
Aparicio Saravia. Después de varias búsquedas y propuestas se consiguió
un terreno sobre la calle Poncini. Eran dos padrones, uno pudo comprarse
y el otro fue cedido en comodato precario por la familia Stratta por
diez años. Teníamos un terreno grande con posibilidad de ampliación pero
sin nada construido, mientras tanto durante 1986 continuamos trabajando
en Sayago.
Durante ese año se explicita el objetivo de La Casa Tacuru: “el lugar
donde se llega a compartir el mate, las alegrías y las penas”.
Iniciándose allí una tarea social y educativa que hasta el día de hoy
lleva mas de 28 años.
El nacimiento de la organización
En el año 1989 se firma el primer convenio con el Iname, actual INAU
institucionalizando el apoyo pedagógico como proyecto de apoyo para
niños escolares con dificultades de aprendizaje y bajo rendimiento
escolar. además de que en el mismo año el Movimiento Tacuru se hace
cargo de la Escuela de Oficios Banneux que pasa a llamarse Escuela de
Oficios Don Bosco.
Ambos proyectos se implementaron a partir del trabajo con equipos
técnicos donde debieron desarrollarse además, actividades
administrativas y el acompañamiento de procesos educativos y pastorales.
Se distribuyeron responsabilidades naciendo así la organización formal
del Proyecto.
En el año 1992 se firma el primer Convenio con la Intendencia Municipal
de Montevideo donde se implementa el proyecto de acompañamiento
educativo laboral que tiene como base educar haciendo uso del trabajo
como herramienta de cambio. Con el convenio de limpieza de locales de
bibliotecas, se inicia la participación de mujeres en el Movimiento
Tacuru.
Este Proyecto con el tiempo se generalizo, abarcando a otras
instituciones estatales (ANTEL, UTE, Correo Nacional, Universidad de la
Republica, CODICEN entre otros, y privadas (AEBU, CONAPAC) de forma que
el total de jóvenes beneficiarios dentro de el mismo supera las 500
personas al día de hoy.
La gestión institucional debió acompañar el crecimiento complejizando su
dinámica e instalándose en la vida cotidiana de la organización un
desafío permanente: integrar en un proceso único realizado por el joven
el aspecto laboral articulado con el educativo.
A partir de la nueva realidad las múltiples acciones de la organización
se modifican y el imaginario barrial sobre Tacuru es visualizado como un
medio para conseguir empleo generándonos nuevas interrogantes vinculadas
a la situación de la inclusión posterior del joven en el mundo del
trabajo.
Es allí que se promueven nuevos proyectos que atiendan las condiciones
de vida y educativas de los adolescentes con edades previas a los 18
años instalándose dentro de nuestra organización las propuestas
existentes y otras nuevas con otro significado y permanencia.